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Unidos por un fin común. La importancia de la visión, misión y valores en la empresa familiar

Unidos por un fin común. La importancia de la visión, misión y valores en la empresa familiar

2 diciembre, 2024
Josep Tàpies

Las empresas familiares tienen un potencial único que trasciende lo económico y que se transmite de generación en generación. Este legado se fortalece cuando los miembros de la familia empresaria comparten una visión y un propósito comunes, que no solo dan sentido al negocio, sino que también unen a la familia en torno a una misión compartida.

El éxito y la sostenibilidad a largo plazo de estas empresas dependen en buena parte de esta visión, misión y valores, pues sirven de guía para su continuidad y su impacto positivo en la sociedad.

ESTRATEGIAS NO CONVENCIONALES EN EMPRESAS FAMILIARES

Las empresas familiares exitosas suelen adoptar estrategias que, en muchos casos, se consideran no convencionales. Estas estrategias, que pueden parecer inusuales desde una perspectiva corporativa tradicional, son en realidad el reflejo de la visión, la misión y los valores definidos por la familia propietaria.

Por esta razón, las estrategias que de ahí derivan son únicas, personalizadas y, en cierto modo, no convencionales. Las decisiones de las empresas familiares no responden únicamente a criterios de rentabilidad a corto plazo, sino también a una visión de futuro que alcanza a más de una generación.

LA VISIÓN COMO GUÍA A LARGO PLAZO

Todas las grandes gestas de la humanidad han sido fruto de una visión inspiradora. En el contexto de la empresa familiar, esta visión compartida es el motor que impulsa a sus miembros a caminar en la misma dirección y a contribuir, cada uno desde su rol, al crecimiento del negocio y al fortalecimiento de la cohesión familiar. La visión representa el “futuro deseado” de la empresa familiar y debe proyectarse a largo plazo, guiando tanto las decisiones presentes como las futuras.

Para asegurar su efectividad, la visión debe ser clara y explícita, de modo que todos los miembros de la familia empresaria comprendan su importancia y se sientan comprometidos con ella. Una visión bien definida responde a preguntas esenciales, como:

  • ¿Cómo será el proyecto cuando alcance su madurez?
  • ¿Cuáles son las actividades y necesidades que quiere satisfacer?
  • ¿Quiénes podrán trabajar en la empresa?
  • ¿Qué valores definirán la empresa y cómo serán percibidos por clientes y empleados?
  • ¿Cómo será la estructura de propiedad y la configuración institucional?

A modo de ejemplo, veamos cómo define su visión el Grupo Tata, una de las empresas familiares más longevas y reconocidas a nivel mundial. En su página web explican que, desde que Jamsetji Tata fundó la empresa en 1868, su filosofía siempre ha sido gestionar las empresas del grupo no sólo en beneficio de sus propietarios, sino también de sus empleados, de los consumidores de sus productos, de la comunidad local y, finalmente, del país en su conjunto.

“La visión representa el “futuro deseado” de la empresa familiar y es la expresión de su aspiración a largo plazo.”

LA MISIÓN: DIFERENCIACIÓN EN LA EMPRESA FAMILIAR

La misión de una empresa familiar está estrechamente relacionada con su visión, pero se centra en la razón de ser de la empresa. En este sentido podríamos considerar la misión como un sinónimo de propósito, aunque ello sea una gran simplificación, pero nos sirve para lo que queremos comentar en este post. Entendamos el propósito como la razón de ser y que de ahí derivarán misiones para cada uno de los grupos de interés.

Definir la misión permite a la empresa familiar establecer su rol y su diferenciación, asegurando que todos los agentes involucrados comprendan cuál es su razón de ser. Más que un mero ejercicio descriptivo, tiene que poner de relieve las ventajas, las diferencias. A su vez los valores que serán la enseña de la empresa, explican el “cómo” se hacen las cosas en nuestra empresa.

Una misión bien planteada responde a preguntas fundamentales como:

  • ¿A qué negocio(s) se dedica la empresa?
  • ¿Qué es lo que realmente queremos lograr?
  • ¿Para qué existe la empresa?
  • ¿Qué nos diferencia de otras empresas y queremos que nos siga diferenciando en el futuro?
  • ¿Cuáles son los valores y principios que impulsan nuestra iniciativa?
  • ¿Cómo ve y trata mi empresa a sus empleados, proveedores, socios y clientes?

En el caso de Grupo Tata, trabajan fieles a su misión de “mejorar la calidad de vida de las comunidades a las que servimos globalmente, a través de la creación de valor a largo plazo para los accionistas basada en el liderazgo con confianza”. Una declaración que enfatiza el compromiso con la comunidad, pero también el deseo de pervivencia a lo largo del tiempo aportando valor a todos los stakeholders.

“La misión de una empresa familiar está estrechamente relacionada con su visión, pero se centra en la razón de ser de la empresa.”

VALORES: EL NÚCLEO DE LA CULTURA EMPRESARIAL FAMILIAR

Los valores son los pilares sobre los cuales se construye la identidad de la empresa familiar.

Los principios definen el carácter fundamental de la familia empresaria y constituyen el núcleo de la cultura empresarial. Es decir, que guían tanto el comportamiento de la familia empresaria como sus interacciones con el entorno.

En la empresa familiar, los valores van más allá de los recursos técnicos o económicos; son la base que dan sentido a la organización y marcan una dirección común para todos los miembros de la empresa, estableciendo las directrices del trabajo diario.

De hecho, el éxito de la empresa familiar dependerá de que las personas que integran la familia empresaria crean en estos principios y los cumplan. Siguiendo con el ejemplo de Grupo Tata, explican que “siempre ha sido una organización basada en valores. Estos valores siguen orientando el crecimiento y los negocios de las empresas del Grupo Tata”.

Los cinco valores fundamentales que sustentan la forma de hacer negocios de Grupo Tata son:

  • Integridad: Seremos justos, honestos, transparentes y éticos en nuestra conducta; todo lo que hagamos debe pasar la prueba del escrutinio público.
  • Responsabilidad: Integraremos principios ambientales y sociales en nuestros negocios, garantizando que lo que proviene de las personas regrese a las personas muchas veces.
  • Excelencia: Nos apasiona alcanzar los más altos estándares de calidad, promoviendo siempre la meritocracia.
  • Pioneros: Seremos audaces y ágiles, asumiendo los desafíos con valentía, utilizando un profundo conocimiento del cliente para desarrollar soluciones innovadoras.
  • Unidad: Invertiremos en nuestra gente y socios, permitiremos el aprendizaje continuo y construiremos relaciones solidarias y colaborativas basadas en la confianza y el respeto mutuo.

Estos valores no solo definen su esencia corporativa, sino que también sirven de guía para el desempeño ético y socialmente responsable de todos los integrantes del grupo.

La transmisión de valores en la empresa familiar es clave para asegurar su continuidad generacional y su reputación. Los valores compartidos crean una identidad común que facilita la integración de las nuevas generaciones y promueve el compromiso hacia un legado que trasciende lo económico.

“Los valores son los pilares sobre los cuales se construye la identidad de la empresa familiar.”

LA CLAVE DEL ÉXITO SOSTENIBLE EN LA EMPRESA FAMILIAR

La cohesión entre la familia y su empresa, basada en una visión inspiradora, una misión clara y unos valores sólidos es fundamental para construir un proyecto empresarial sólido y sostenible. Además, es necesario repensar con cierta frecuencia la visión con objeto de mantener al día la empresa y su vigencia en la familia propietaria.

Como muestra el libro “La empresa familiar: Ni tan pequeña, ni tan joven”, que publicamos hace algunos años con la Fundación Jesús Serra y recoge el testimonio de diversas empresas familiares centenarias, las empresas familiares longevas se caracterizan por su capacidad de alinear a sus miembros en torno a un propósito compartido y a una serie de principios que se transmiten de generación en generación. Este enfoque les permite adaptarse a los cambios sin perder su esencia y les otorga una ventaja competitiva que va más allá de las métricas financieras.

Para las familias empresarias que desean construir un legado duradero, reflexionar sobre su visión, misión y valores es una práctica recomendada pero también una necesidad estratégica. Al cultivar estos elementos, la empresa familiar no solo fortalece su identidad y su cohesión, sino que también se posiciona como un agente de cambio positivo en la sociedad.

Imagen: Freepik

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